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¿Para qué sirve un electroestimulador?

Este tipo de dispositivos son capaces de realizar impulsos eléctricos de diferentes intensidades generando contracciones musculares a través del nervio. Se utiliza principalmente para complementar los entrenamientos, aunque también es muy usado con fines de rehabilitación muscular y en medicina deportiva.

Gracias al uso de un electroestimulador vamos a poder realizar ejercicios de mayor intensidad, ya que por medio de sus electrodos y las pequeñas corrientes eléctricas musculares vamos a poder realizar más repeticiones.

Con esta práctica la tensión se mantiene durante mucho más tiempo en el músculo y se obtiene un aumento de masa muscular y una tonificación mayor que si no utilizáramos el dispositivo.

Los electroestimuladores son aparatos que proporcionan una gran cantidad de ventajas a la hora de realizar entrenamientos tanto de baja como de alta intensidad, ya que por medio de su uso vamos a poder conseguir unos mejores resultados sin la necesidad de sufrir tanto.

Dependiendo de los objetivos de cada persona vamos a poder llevar a cabo distintas funciones por medio de un electroestimulador.

Cuentan con distintos grados de intensidad y programas adaptados a diferentes entrenamientos, por lo que siempre vamos a poder seleccionar el programa en función del ejercicio que estemos realizando y de esta forma dejar que el dispositivo, por medio de las corrientes eléctricas nos haga conseguir unos resultados más efectivos.

Este tipo de gimnasia pasiva se suele utilizar como complemento para los entrenamientos de alta intensidad, aunque su uso se ha extendido por sus buenos resultados a la rehabilitación de lesiones o a los ejercicios que puedan ser menos exigentes.

Funciona principalmente para tonificar la zona y, en cuanto a su uso para perder peso puede venir bien como complemento, pero tendremos que combinarlo con actividades de cardio y la reducción de las calorías, ya que la electroestimualción no se basa en este tipo de situaciones.